De bronca y resignación eran las caras de los automovilistas que en las últimas horas del sábado 30 hicieron largas colas en las estaciones de servicio de Resistencia para poder cargar nafta antes de las 24 y "zafar" de los nuevos precios que comenzaron a regir desde ese horario.
Las más largas se formaron en las estaciones YPF con los precios más baratos entre sus competidores, y en la ubicada en Av 9 de julio al 1800, Susana, al volante de una Tracker 2.0 renegaba de la potencia de su auto porque es "muy tragón" mientras que Sebastián, parado al lado de un más modesto Corsa Classic 1.6, evaluaba dejar de ir al trabajo en auto y se esperanzaba que este "sea el último aumento del año". "Vo nomá sabé" le contestó Ariel de unos 30/35 años quien, a más de media cuadra del surtidor, esperaba cargar medio tanque de su Motomel Eco 75 Cc.