"La medida nos tomó por sorpresa y vemos con mucha preocupación la potencial perdida de puestos de trabajo en el sector, ya que este "tarifazo", afecta a este negocio que es de volumen y no de márgenes", explican en las tabacaleras.
El aumento se debe a que el Gobierno elevó 23% un impuesto destinado al Fondo Especial del Tabaco (FET) que sube al 80% la incidencia impositiva sobre los precios al consumidor.
Las empresas tabacaleras venían pidiendo a las autoridades que prorrogara el Impuesto Adicional de Emergencia sobre el precio final de venta de cigarrillos. Ayer, el Gobierno accedió a ese pedido: prorrogó, mediante un decreto, hasta diciembre de este año, la máxima rebaja posible de este impuesto (del 21% al 7%), según el decreto 518/2000. Pero, también subió el FET, con lo cual, el impacto sobre los precios "va ser fuerte y va a repercutir en la inflación", según señalaron en la industria.