Tres accidentes en pocas horas colapsaron ayer a la mañana el tránsito en el puente que une Chaco a Corrientes. La gran cantidad de vehículos vio interrumpida su marcha y sus conductores se entregaron a la paciencia o al insulto. Uno a las 07.15 otro a las 09.45 y el tercero a pocos minutos del segundo demostraron que a la necesidad de gestionar una segunda vía de comunicación debe agregarse la extrema imprudencia de muchos, especialmente motociclistas, que aprovechan la nula presencia policial en prácticamente todo el recorrido que incluye los accesos en ambas cabeceras. A estos aspectos debe agregarse la pésima iluminación desde la casilla de peaje hasta el barrio de Los Pescadores en el lado chaqueño que contrasta con la existente en el lado correntino. Si bien las legislaturas provinciales lo gestionan desde hace muchos años los intereses que seguramente están en juego imposibilitaron hasta el momento avances concretos en esta necesidad que no es sólo de ambas provincias sino también de la región.