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    Joaquín Sabina dio a conocer un poema inédito de Juan Gelman

    Joaquín Sabina dio a conocer un poema que Juan Gelman le dedicara en octubre del año pasado y sería uno de los últimos escritos por el poeta argentino. Es un inédito testamento conmovedor en el que no falta el hondo humor, cabal, del poeta que acaba de morir. Se lo dedicó a Sabina, escrito a mano. Verdad es "Cada día me acerco más a mi esqueleto. Se está asomando con razón. Lo metí en buenas y en feas sin preguntarle nada, él siempre preguntándome, sin ver cómo era la dicha o la desdicha, sin quejarse, sin distancias efímeras de mí. Ahora que otea casi el aire alrededor, qué pensará la clavícula rota, joya espléndida, rodillas que arrastré sobre piedras entre perdones falsos, etcétera. Esqueleto saqueado, pronto no estorbará tu vista ninguna veleidad. Aguantarás el universo desnudo". Juan Gelman La Condesa DF 28 de octubre de 2013

    Hay que recordar que Sabina le dedicó al poeta argentino dos sonetos que fueron publicados en la revista Interviú de España en el 2007
    Hoy, en Montevideo, con Galeano,
    el más idiota (Zavalita creo
    que acuñó el macondismo filisteo
    para mi tron) latinoamericano.

    Destemplando el violín y otras cuestiones
    se nos echó el amanecer encima,
    de sobra sabes, Juan, que a mí la rima
    me moja el corazón y los cojones.

    Dos pájaros de un tiro a contra veda
    guapeando el cordón de la vereda
    dorada de Pocitos en cuclillas.

    Cuánto gozo contigo cuando lloro
    en Villa Crespo, al fin, torre del oro
    que a Macarena enciende las mejillas.

    II]

    DArtagnan flaco y con bigote cano
    de Sydney West, salario del impío,
    academia de gotan contra el frío,
    más Vallejo que Góngora y Lucano.

    El caso es que brindábamos con Juan
    Gelman en Coyoacán sin aguacero,
    huerfanitos de nieta de un cervantismo
    zurdo, rusito, ex montonero.

    Comprendo que, detrás del par de tetas
    que ornan estos delirios post paganos,
    un mustio trovador cotice poco.

    Y sin embargo siguen los poetas
    entre grescas de tirios y troyanos,
    haciendo carne el verbo de estar loco.

    Poema: Qué gran Cervantes Juan Gelman
    Año: 2007, Interviú
    Letra: Joaquín Sabina

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