Realizadas por el Movimiento Barrios de Pie y la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP).
La primera olla se instaló en la esquina de las avenidas Callao y Corrientes, en pleno centro porteño, en demanda de trabajo y en reclamo de alimentos para los comedores.
Diez minutos antes de las 11, un grupo de manifestantes cortó la autopista Riccheri, a la altura de Villa Celina, durante unos minutos. Allí, un importante operativo de Gendarmería desvió el tránsito hacia la colectora. Tras negociar con los manifestantes, con escudos y cascos, los efectivos comenzaron a ganar terreno y la gente comenzó a liberar la traza hasta ubicarse en la subida a la autopista. Unos veinte minutos después del comienzo de la protesta, el tránsito se rehabilitó sobre la autopista, donde permanecía activo el operativo de Gendarmería.
Al mediodía las ollas populares ya estaban instaladas en el Obelisco, en Plaza de Mayo y en el cruce de las avenidas Garay y Bernardo de Irigoyen, en forma gradual se fueron sumando en otras esquinas porteñas. Algunas interrupciones eran parciales y otras completas, como en el caso de Garay.
Los puntos de la protesta fueron, entre otros, Plaza Flores, Plaza Constitución y la sede del Ministerio de Educación porteño, ubicado en Paseo Colón 255. La protesta finalizó a las 20 con una manifestación en Plaza Congreso.
El reclamo buscó "visibilizar el hambre en la Capital Federal y todas las personas que comen en las calles de Buenos Aires y están en condición de calle", explicaron los organizadores de la protesta.
Daniel Menéndez, coordinador de Barrios de Pie, dijo que "no hay una respuesta del Gobierno a los problemas que se generan por las políticas económicas." Y agregó que los "corredores infantiles y centros comunitarios están "detonados": "En un espacio comunitario, por ejemplo, donde se daban 100 raciones de alimento y concurrían 100 chicos ahora asisten 150 chicos".