En Santiago el Estero el presidente defendió las medidas económicas y prometió que la inflación va a bajar en el segundo semestre.
"Argentina va a salir adelante, no vamos a permitir que ningún mafioso se interponga”, sentenció.
Junto a la gobernadora Claudia Ledesma Abdala de Zamora, esposa del senador Gerardo Zamora, el mandatario anunció obras millonarias en infraestructura, porque, recordó que durante los 12 años del kirchnerismo “hubo una errónea y desastroza política energética”.
Admitió que la transición y el sinceramiento de la economía es dura, sin embargo se mostró optimista: “Estamos poniendo en marcha el país, luego de desactivar esta bomba”, lanzó, en clara alusión a la denominada “herencia K”.
Por otro lado, criticó la falta de estadísticas y que Argentina haya estado “aislada del mundo, con abusos de poder y una inflación acumulada del 700%” durante el gobierno anterior. Además, dijo que es consciente “de las dificultades que mucha gente está pasando”, pero consideró que ya se está revirtiendo esa situación. “La transformación está en marcha”, insistió Macri.
El jefe de Estado visitó el Polo Tecnológico del Tren al Desarrollo, obras que están en la última etapa con fondos nacionales y luego presidió una reunión de Gabinete conjunta en el Forum (un moderno centro de convenciones, del que dijo que “es un orgullo para el país” y felicitó a Claudia de Zamora). Luego habló ante un auditorio de 3.000 personas, entre funcionarios, legisladores, dirigentes, empresarios, miembros de ONGs y de colegios y consejos profesionales.