La decisión se adoptó a raíz de las perspectivas de los indicadores de precios mayoristas y la medición "subyacente". Creen que la tendencia descendente de la inflación vino para quedarse
El Banco Central aplicó la segunda baja consecutiva de tasas (que suman tres este mes de mayo) porque cree que la tendencia de la inflación es "descendente" y que ya no es tan necesario ajustar la economía; sino más bien todo lo contrario, y se encamina a seguir la reducción de las tasas para reanimar a la economía (que no repunta).
La autoridad monetaria llevó la tasa a 35 días de las LEBAC de 36,75% a 35,25%. Durante la primera semana de mayo la entidad redujo la tasa de corte de LEBAC de 35 días a 37,5% desde el 38% vigente durante todo abril, la más elevada desde que comenzó esta administración. La semana pasada había podado 75 puntos básicos mientras que este martes fue más osado y redujo 125 puntos las tasas.
El BCRA bajo el Gobierno de Mauricio Macri estableció como referencia la tasa de LEBAC a 35 días, junto con un corredor de tasas de pases activos y pasivos consistente con aquella. Para Federico Sturzenegger la tasa de interés constituye "el indicador primordial del sesgo de la política monetaria".
Si bien el Central dice públicamente que la política contractiva que llevan no hace que la economía no despegue, todos saben que no es cierto. Las quejas del empresariado por las tasas altas y la "competencia" que generaban las Lebac pagando 38% anual a 35 días eran recurrentes.
También, las presiones a que el dólar baje más (atraso cambiario) porque ingresan dólares para apostar a las tasas altas. Ese combo busca desactivar el Central con la baja de tasas que, dicen, se seguirán ya que la tendencia inflacionaria es a la baja.