El gobierno nacional se mostró dispuesto a avalar endeudamientos provinciales y de esa manera minimizar los inevitables roces que por transferencia de fondos coparticipables espera se den durante este año y, especialmente, por la puja que se dará con las provincias en el tratamiento de una nueva ley de coparticipación. La gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, consiguió, con aval legislativo, tomar deuda por 60.000 millones y es la que marca el camino para los gobernadores. En el Chaco el gobierno de Domingo Peppo se enfrenta con una situación financiera más que complicada no sólo por la deuda flotante estimada en el orden de los 2.000 millones de pesos, sino también por el correlato que los probables inconvenientes de transferencia de fondos nacionales tendrán en los desembolsos coparticipables a las municipalidades.