El Ministerio de Salud Pública del Chaco reiteró la necesidad de evitar el ingreso a la provincia de los virus del dengue, la fiebre chicungunya y el zika y solicitó a quienes viajen a zonas que registraron casos que “es fundamental que tengan en cuenta las recomendaciones para el cuidado de su salud a fin de disminuir los riesgos de contagio”, especialmente por la gran movilidad generada por las fiestas y vacaciones que "con las altas temperaturas, lluvias y humedad ambiental, genera las condiciones propicias para la aparición de casos de estas enfermedades vectoriales".
Así lo indicó la directora de Epidemiología, Bettina Irigoyen, quien recordó la importancia de tomar recaudos que reduzcan las posibilidades de contraer estas afecciones, partiendo de una medida esencial como utilizar repelente para evitar la picadura del mosquito transmisor -aedes aegypti-.
Los últimos informes emitidos por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) indicaron la aparición frecuente de casos de dengue, chikungunya y zika en zonas de Brasil, Paraguay y Bolivia, con la consecuente posibilidad de que se registren casos en provincias argentinas de las regiones limítrofes.
En ese contexto, la Dirección de Epidemiología recomienda reforzar la vigilancia epidemiológica, clínica y de laboratorio en los servicios sanitarios, como así también las medidas de prevención, promoción, higiene y saneamiento ambiental.
“Si bien en la provincia no se registra circulación viral, siempre está latente la posibilidad de que se registren casos, por lo cual son de vital importancia las medidas de protección que puedan implementar las personas que se visitan en zonas afectadas”, explicó Irigoyen.
Aquellas personas que al volver a la Provincia presenten síntomas como fiebre alta sin resfrío y dolores musculares, deben colocarse repelente y acudir al centro de salud más cercano a su domicilio.
Los síntomas de enfermedad aparecen generalmente después de un período de incubación de 3 a 12 días. “Es importante que se detecte en forma temprana para prevenir el contagio local, por ello también pedimos a los viajeros que informen al médico el lugar que visitaron”, indicó.
PREVENCIÓN Y USO DEL REPELENTE
Una medida preventiva sustancial reside en prevenir el contagio durante la visita a zonas de riesgo, esto incluye usar repelentes sobre la piel expuesta y sobre la ropa, renovando su aplicación cada tres horas aproximadamente; evitar exponerse al aire libre durante las primeras horas de la mañana y al atardecer (horas de mayor actividad del mosquito); usar mangas largas y pantalones largos si se desarrollan actividades en zonas selváticas o de riesgo; y utilizar espirales o tabletas repelentes en el hospedaje.
No se recomienda utilizar repelentes en los bebés menores de dos meses de edad, sólo productos con concentraciones de 10 por ciento de DEET en los niños mayores de dos meses –es necesario leer detenidamente las etiquetas-. Para los pequeños, se aconseja proteger las cunas o cochecitos con mosquiteros -tipo tul- al permanecer al aire libre, cuidando que permitan una correcta ventilación.
Además, explicó que no se debe permitir que los niños se apliquen el repelente ellos mismos, siempre lo debe hacer un adulto, colocándolo con cuidado en la proximidad de ojos, boca y oídos. Tampoco se aplica en piel irritada, cortada o quemada ni en las manos de los niños -ya que podrían llevarlas a la boca-.