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    El Ne.Par propone Ley de Desfibrilizadores

    El diputado del Nuevo Espacio de Participación (NE-PAR) Juan José Bergia presentó un Proyecto de Ley para la creación del Programa Provincial de Prevención de Muertes por Causas Cardíacas o Súbitas, a través de la obligatoriedad de dictar cursos de capacitación en Resucitación Cardiopulmonar (R.C.P.) y la instalación de Desfibriladores Externos Automáticos (D.E.A). La iniciativa tiene como objetivo "actuar ante un problema presente en nuestra sociedad que liderara las estadísticas de mortalidad por esas causas".


    A modo de ejemplo en el año 2013 unas 30.000 personas sufrieron de muerte súbita en el país, de las cuales sólo el 5% llega con vida al hospital. En números serían unas 80 muertes por día, 3 por hora y una cada 20 minutos. En el año 2014 el crecimiento de los indicadores creció significativamente de 40 a 45 mil muertes".
    Los infartos son la principal causa de muerte en el mundo. El 90 % de ellos ocurre en la vía pública. son casi 5 infartos por hora, y la demora en la atención provoca que el 50% de los casos termine en el fallecimiento de la persona.
    La muerte súbita es otra de las causas de fallecimiento. En Argentina, según la Fundación Cardiológica Argentina, se producen alrededor de 30.000 muertes anuales por muerte súbita. Y uno de cada diez argentinos muere por ésta causa. Lo problemático de la muerte súbita, es que es inesperada, pero no inevitable, ya que existen chequeos que pueden llegar a detectar un posible suceso de muerte súbita; pero un gran porcentaje de la población no sabe que puede morir debido a ella.
    La muerte súbita puede afectar a personas de cualquier edad, sexo y estado físico, y no necesariamente está asociada a enfermedades cardíacas previas.

    Este “caos cardiaco”, una vez instalado, solo puede ser revertido a través de la resucitación cardiopulmonar (RCP) que si bien es importante, por sí sola no restablece un ritmo cardíaco normal. La descarga o "choque" de un desfibrilador es la forma más eficaz de restablecer el ritmo de bombeo normal del corazón.

    No sólo ante muerte súbita sino también ante un infarto del miocardio o paro cardíaco. La atención inmediata ante esta circunstancia, es fundamental para salvar la vida de la persona que ha padecido un ataque cardíaco. Ya que, las posibilidades de supervivencia aumentan notablemente si la victima recibe una descarga en los 5 minutos siguientes al colapso, la estadística marca que las posibilidades de sobrevivir a un paro cardiorrespiratorio llega hasta el 49 % de los casos; y por cada minuto de demora en la desfibrilación se pierde un 10% de posibilidad de sobrevida.

    En nuestro país no existe conciencia en éste aspecto, más del 80% de los habitantes no conocen los sistemas de reanimación, que cualquier persona podría llevar adelante, sin necesidad de ser médicos o con disponibilidad de desfibriladores en lugares públicos, ni siquiera los centros hospitalarios dependientes del Estado poseen en su totalidad de éste artefacto.

    Teniendo en cuenta, estos datos, que la reanimación dentro de los 5 minutos de producido el paro, y que cualquier persona está apta para realizarla, y también para aplicar un desfibrilador que revierta el caos cardíaco, es importante que se tomen estos datos importantes para elaborar un plan de concientización, educación para la prevención de muertes por infartos y paros cardíacos con muerte súbita.

    Los países más desarrollados como Holanda EE.UU, Francia, Japón, Alemania, poseen en sus legislaciones la obligatoriedad de tener desfibriladores en lugares públicos.
    También en América Latina se está proyectando la tendencia a instaurar ésta obligatoriedad, como en Perú, Uruguay y Puerto Rico que ya tienen su legislación, y otros como Colombia están en vías a ello.

    En nuestro país recientemente se instalaron estos artefactos en el estadio del Club Atlético Boca Juniors y en el Aeropuerto de Ezeiza. Además, muchas empresas se han adherido a los programas “Empresa Área Cardioprotegida” creado por la Fundación Cardiológica Argentina.
    En éstas empresas adherentes se han instalado desfibriladores automáticos y se ha capacitado al personal en la reanimación cardiaca. Esto demuestra la importancia de la existencia de desfibriladores automáticos o semiautomáticos externos fuera del ámbito hospitalario y la alcance de personal no sanitario.

    La instalación de desfibriladores en lugares públicos, , tales como: aeropuertos, edificios públicos (palacios legislativos, ministerios, etc.), estadios de fútbol e instalaciones deportivas, casinos y bingos, terminales de micros y trenes de grandes proporciones, establecimientos educativos, hospitales, hoteles, Supermercados y todos aquellos donde exista masiva concurrencia de personas, puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

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