En Río Cuarto, Córdoba, se realizó el “Encuentro Provincial para el debate y la organización” de la Corriente Agraria Nacional y Popular (CANPO) Córdoba, con la participación de las regionales de la Corriente de toda la provincia. Tres fueron las temáticas abordadas: Energía, Comercialización y Transformación de proteína vegetal en animal. Con la coordinación de CANPO Río Cuarto, los ingenieros Gregory Porrino, José Pagliero, Tito Ameri y Nicolás Marinovsky expusieron su trabajo sobre la matriz energética (a nivel mundial, latinoamericano, nacional y de la provincia de Córdoba), la composición de la cadena y la relación entre la potencia instalada y el consumo de energía en el país.
En este sentido el grupo comparó la potencia instalada y el consumo durante los años 90 con lo ocurrido a partir del año 2003. “A partir del crecimiento económico, que trajo crecimiento del consumo, la producción y el transporte, el estado nacional debió intervenir en la producción energética”, señalaron en relación a la potencia instalada a lo largo de los últimos 20 años en Argentina.
Con respecto al consumo energético en el país, el 35% lo ocupa el residencial y el 86% de los usuarios son residenciales, “El costo de la producción energética es alto porque el consumo es mayormente residencial y no industrial; Si fuera industrial la curva de consumo seria más plana y los costos para su producción menor”, señalaron los expositores.
La distribución y el transporte de la energía fue otro de los aspectos de la cadena de producción que se abordó. El 70% de ambos eslabones se encuentra en manos privadas siendo el transporte lo más ineficiente, según la investigación realizada por el grupo. Con respecto a la inversión en el transporte de energía el Estado la incrementó en estos últimos años, entre lo que se citó como ejemplo la incorporación de la Patagonia en el sistema eléctrico argentino.
“No tenemos un consumo equilibrado, distribuido y planificado en todo el territorio del país. Los picos de consumo se generan en el mismo momento. No están distribuidos los horarios de consumo ni tampoco la producción energética de base”, describieron.
El estudio abarcó una descripción de los tipos de energía utilizados en nuestro país, los actores de la cadena y el comportamiento de la misma en cada eslabón, ilustrando al auditorio sobre las ventajas y desventajas de cada tipo de generación de energía: térmica, hidroeléctrica, nuclear, eólica, bioenergía; correspondiendo el 60% de la generación a las centrales térmicas. Este alto componente térmico se explica por el aumento del consumo luego del proceso privatizador de los 90, por la rapidez de la puesta en funcionamiento de estas centrales y su cercanía a los centros de consumo.
“Necesitamos definir un plan energético, inversión para alcanzar soberanía tecnológica y diversificar la matriz energética”, concluyó el grupo que expuso sobre energía. Los ejes centrales de este plan deberían pasar, por ejemplo, por: modificar los hábitos de consumo para planchar los picos de demanda, legislación que haga más eficientes los electrodomésticos, fomentar el uso de bajo consumo, reemplazar centrales térmicas por hidroeléctricas y nucleares (más eficientes y menos contaminantes), limitar los biocombustibles, que si bien tienen la ventaja de agregar valor a la producción primaria no son eficientes energéticamente ni socialmente ya que se hace combustible con alimento, enfocar la bioenergía al tratamiento de los residuos sólidos urbanos, empoderar a las cooperativas de los pueblos del interior a partir de incorporarlas a la generación y no sólo a la distribución energética. Finalmente, además de los avances realizados por el estado en los últimos años en materia de organismos de control, atacar el principal problema de la energía en nuestro país que está en las redes de distribución, a partir de la regulación estatal, la intimación a los privados para realizar inversiones y la nacionalización de los servicios esenciales.
Por su parte, Martín Rodríguez de CANPO Córdoba Capital se refirió a la situación del comercio interno en Argentina, indicó que el 40% del comercio interno lo absorben los pequeños autoservicios y el resto lo concentran los hipermercados los cuales acopian alimento y determinan el abastecimiento para la población controlando de esta manera los precios. “Las cadenas de hipermercados son de capital extranjero, solo una es de capital nacional. La consecuencia de esto es la fuga del salario de los trabajadores argentinos hacia el extranjero y la especulación que realizan estos grupos con el ingreso del trabajador teniendo en cuenta que el mayor porcentaje de su sueldo es destinado a alimentos”, describió.
En este marco se propuso crear mercados municipales, hacer compras comunitarias y que las cooperativas tengan un rol fundamental en la comercialización junto con el estado en la planificación y distribución de la producción, además de mecanismos para el control de precios y la regulación del mercado financiero para impedir la fuga de divisas por las regalías comerciales.
CANPO Villa María hizo referencia a la transformación de proteína vegetal en animal. Con la participación de Francisco Bianchi, Lucas Juárez, Diego Álvarez, Virginia Sánchez, Cecilia Boyé y Gerardo Bulgarelli, que partieron del hecho que en nuestro país exportamos 16 millones de toneladas de maíz como grano de 24 millones de toneladas producidas. Argentina cuenta con la materia prima suficiente para generar energía y proteína animal, desarrollar ciencia y tecnología nacional, aumentando en más de 25 veces el valor del maíz que hoy se procesa en otros países. En Córdoba el 54% del grano se exporta sin agregado de valor.
Con respecto a los eslabones de la cadena productiva, hicieron hincapié en trabajar para conseguir organización y escala en la producción logrando así desconcentrarla y garantizar el acceso al alimento a menor precio. “Tener la producción no nos garantiza el abastecimiento ya que el alimento está concentrado en muy pocas manos”. Cabe decir que el país, en las 5 cadenas productivas analizadas, produce lo necesario para abastecer al comercio interno, con excepción de la producción de cerdo. “El desafío que tenemos como agrupación política es recuperar el trabajo, la producción, los recursos naturales y el Estado en la planificación de la producción”.
Por otro lado, a fin de comerciar con el mundo y en especial con Latinoamérica con nuestros servicios y costos, decidiendo soberanamente como país qué se produce, cómo y a quién se vende, se puso en evidencia la importancia estratégica del control y manejo del transporte fluvial a partir de la hidrovía Paraguay-Paraná, haciendo un rastreo histórico por los hechos que incidieron en la importancia de la cuenca del Plata y su relevancia actual a partir de comentar los proyectos en marcha y los actores presentes en los puertos del tramo argentino de la hidrovía. El desafío, la Integración regional latinoamericana a través de la industrialización al interior de cada país, el desarrollo del corazón de la América del Sur con recursos y planificación nacional.
Finalmente, CANPO Córdoba invitó a los presentes al desafío de aportar a la construcción de la soberanía alimentaria, territorial, energética, económica, cultural y política de nuestro pueblo; convocando capitales nacionales, articulando el territorio con la red de militantes, formando cuadros técnico-políticos articuladores, utilizando las herramientas de las instituciones del estado: planes, programas y despliegue territorial, los recursos humanos y materiales que hoy ponen a disposición los trabajadores argentinos para el desarrollo de industria nacional, también en el agro.
“Lo indispensable es generar los espacios y los escenarios para profundizar la integración de los pueblos a partir de los movimientos latinoamericanos de trabajadores, de estudiantes, de profesionales, de campesinos, de productores, para la construcción de la fuerza social y el desarrollo del sujeto histórico nuestro americano que permita encaminarnos a nuestra definitiva independencia”, concluyó el grupo.
Alcanzar la soberanía energética, alimenticia y del comercio interior de alimentos fue a la conclusión general que los grupos arribaron con los militantes presentes. Para esto se consideró fundamental el rol del Estado. “Necesitamos energía para producir alimentos. Para esto vamos a tener que toca los grandes intereses económicos de quienes manejan el comercio interior y exterior”, se sentenció.
Por su parte desde CANPO San Luis consideraron enriquecedora la capacitación y discusión sobre estas temáticas y consideraron fundamental generar organización de los diferentes sectores que forman parte de la construcción de esta soberanía