Una vez más Resistencia fue escenario de violentos enfrentamientos entre manifestantes y la policía. Las acusaciones mutuas fueron los argumentos esgrimidos por las dos partes para justificar los hechos que dejaron como saldo heridos, contusos y una innegable sensación de "no retorno" por parte de una sociedad que observa azorada la nueva escalada de violencia. Desde el gobierno se informó de "un saldo de varios policías heridos, 4 de ellos de gravedad y uno con impacto de bala, así como cuantiosos daños materiales, en edificios y vehículos públicos como privados" y se responsabilizó "al secretario General de UPCP José Niz, por la actitud criminal que asumió (...) incitando a la violencia y a la comisión de delitos. Fue quien arengó que las personas se enfrentaran con la policía, motivando lo que después desencadenó un desorden generalizado". Por su parte los dirigentes de los movimientos sociales acusaron al gobierno de "cazar" a hombres, mujeres y niños, atacándolos, muy lejos del centro capitalino, con gases, camiones hidrantes y utilización de balas de goma y de la policía montada. En horas de la tarde diputados de la UCR recorrieron comisarías de Resistencia para averiguar la cantidad de detenidos y el estado de los mismos. Lo cierto es que mientras todos invocan a Francisco y muestran las fotos que pudieron obtener con el Papa, no siguen un ápice con los preceptos religiosos invocados permanentemente por su guía espiritual y seguramente no dudarán en recurrir a sus palabras de alivio cuando concurran a los funerales de chaqueños muertos en los enfrentamientos.
Los hechos de este miércoles son la continuidad de otros similares que ocurren desde el mismo momento en que Juan Carlos Bacileff Ivanoff asumió la gobernación y anunció que no recibirá a los manifestantes quienes deben dialogar con los ministros del Ejecutivo. De la misma manera en la jornada de hoy el ministro de Educación, Sergio Soto, denunció penalmente a Raúl Castell por presunta malversación de fondos en la autodenominada "universidad" que lleva su nombre y se revisa detalladamente a la Unidad Educativa Privada manejada por la Unión de Personal Civil de la Provincia y a otras que, diligenciadas por diferentes organizaciones sociales, no estarían cumpliendo los requisitos exigidos para mantener esas subvenciones. Asimismo los movimientos sociales que hasta hace no mucho eran aliados del Ejecutivo cuando aún Jorge Capitanich era gobernador, comenzaron a manifestarse públicamente contra el "recorte" que de acuerdo con su criterio están sufriendo con la actual gestión.