El teórico político falleció esta mañana de un infarto en la ciudad española de Sevilla, adonde había acudido para brindar una conferencia, acompañado de su mujer, Chantal Mouffe. El autor de "La razón populista" y "Hegemonía y estrategia socialista" era miembro del espacio "Carta abierta" y había sido invitado para brindar una conferencia por el agregado cultural de la embajada argentina, Jorge Alemán. El intelectual era uno de los más fervientes defensores de las políticas públicas impulsadas por Néstor Kirchner y Cristina Fernández. Uno de los libros más importante de Laclau es Hegemonía y Estrategia Socialista, que escribió junto con Chantal Mouffe y que, junto a otras obras, puede ser considerada una piedra fundacional del postmarxismo.
Su pensamiento es frecuentemente descrito como postmarxista dado que ambos estuvieron involucrados en los movimientos sociales y estudiantiles de los 1960s tratando de unir a la clase obrera con nuevos movimientos sociales. Rechazaron el determinismo económico marxista y la noción de que la lucha de clases es el antagonismo crucial en la sociedad. A cambio, llamaron por la democracia radical y el pluralismo agonal en el que todos los antagonismos puedan ser expresados. En su opinión "...una sociedad sin antagonismos es imposible", por lo que declararon que "la sociedad plena no existe", es quimérico pensar en el cierre de "lo social".
En dicha obra, Laclau expone una genealogía del concepto de hegemonía, recorriendo los planteamientos de Rosa Luxemburgo, Karl Kautsky, Georgi Plejánov, Eduard Bernstein, Georges Sorel, León Trotsky, Vladimir Lenin, llegando finalmente a Antonio Gramsci. Analizando los reductos esencialistas presentes en la dimensión económica, Laclau critica tres tesis del marxismo ortodoxo.
Uno de los libros más importante de Laclau es Hegemonía y Estrategia Socialista, que escribió junto con Chantal Mouffe y que, junto a otras obras, puede ser considerada una piedra fundacional del postmarxismo. Su pensamiento es frecuentemente descrito como postmarxista dado que ambos estuvieron involucrados en los movimientos sociales y estudiantiles de los 1960s tratando de unir a la clase obrera con nuevos movimientos sociales. Rechazaron el determinismo económico marxista y la noción de que la lucha de clases es el antagonismo crucial en la sociedad. A cambio, llamaron por la democracia radical y el pluralismo agonal en el que todos los antagonismos puedan ser expresados. En su opinión "...una sociedad sin antagonismos es imposible", por lo que declararon que "la sociedad plena no existe", es quimérico pensar en el cierre de "lo social".
En dicha obra, Laclau expone una genealogía del concepto de hegemonía, recorriendo los planteamientos de Rosa Luxemburgo, Karl Kautsky, Georgi Plejánov, Eduard Bernstein, Georges Sorel, León Trotsky, Vladimir Lenin, llegando finalmente a Antonio Gramsci. Analizando los reductos esencialistas presentes en la dimensión económica, Laclau critica tres tesis del marxismo ortodoxo.