En adyacencias de la comisaría 1ra de Resistencia, centenares de motos daban un marco multicolor a la protesta policial. Eran los vehículos que tanto agentes de policía como sus familiares (se observaban mujeres, adolescentes y niños) utilizaron para llegar hasta el lugar donde se producía la mayor de las concentraciones. Los comentarios más escuchados eran "que ahora no tenemos que aflojar" "si somos débiles nos van a dar para que tengamos" y "esto comenzó cuando en el gobierno de Nikisch comenzaron los pagos en negro". Asimismo, pero en voz más baja, como con temor a ser escuchados, algunos culpaban a la gestión de Capitanich porque "a pesar de habernos recibido dos veces y prometernos solucionar el problema, no se hizo nada". La mayoría se mostró consciente que el pedido de 12.000 pesos de básico "no nos van a dar" pero por lo menos "podemos negociar desde ahí". Durante la lectura del petitorio el punto más aclamado fue el de pedir un compromiso "por escrito" para que no se aplique ningún tipo de sanción en toda la provincia. Una recorrida posterior a la lectura del petitorio y mientras la mayoría se retiraba del lugar, fue posible ver en el centro de Resistencia la presencia de algunos móviles policiales estacionados en inmediaciones de la plaza central, como también a otros que circulaban por avenidas 9 de julio y 25 de mayo.