La incorporación de Jorge Capitanich al gabinete nacional consiguió que el oficialismo y la oposición coincidieran en lo acertado de la medida. Los primeros apoyos llegaron desde la liga de gobernadores del PJ que ven la incorporación del chaqueño como un fuerte respaldo presidencial al Partido. Asimismo tanto Julio Cobos como Angel Rozas, ambos del radicalismo, valoraron positivamente tanto la trayectoria como las capacidades del gobernador. La casi única excepción estuvo dada por Elisa Carrió quien calificó al nuevo funcionario nacional como el más dulce corrupto de la Argentina y en el Chaco por el diputado Carlos Martínez (ex aliado político) quien fue el único que votó negativamente el pedido de licencia a la gobernación de Capitanich pues consideró que: su ida traiciona a quienes lo votaron para que gobierne la provincia.