Esta última semana de febrero marca el inicio activo de toda la actividad política del Chaco que se iniciará con un ciclo lectivo acotado por las demandas gremiales, incierto panorama de una normal administración de justicia y alboroto salarial en la mayoría de los gremios. Mañana Capitanich inaugurará desde Puerto Vilelas el inicio formal de las clases, luego viajará a la zona de Castelli donde recorrerá obras del segundo acueducto y seguramente dará los toques finales al discurso de apertura del año legislativo que, si incluye logros de gestión, rápidamente será confrontado con lo dicho en el ya famoso “memo interno” que entregó a sus colaboradores. Si bien se supone que Capitanich tiene bajo control tanto el aspecto político interno del PJ como la relación con los integrantes del Frente Chaco Merece Más, el presente no es un año en el que las decisiones que se tomen sean inocuas para el 2015. En el 2013 se renovarán senadores y una eventual testimonial suya también podría implicar una similar, por la necesidad de contar con una figura convocante, en el primer lugar de la lista de diputados provinciales con la incertidumbre de saber si quien resulte ganador también renunciará o peleará la Presidencia de la Legislatura. Todo esto en la suposición que el radicalismo no encontrará en lo inmediato nombres que “enamoren al electorado” y por consiguiente no pueda modificar la relación de fuerzas en Diputados. Los cambios realizados por Capitanich en su gabinete acrecentó el número de contusos en el PJ. Muchos siguen lamiendo sus heridas “porque el Coqui dejó de lado al verdadero peronismo” y otros comenzaron a hacerlo desde el momento en el que, aseguran, “supeditó su liderazgo a los caprichos veleidosos del vicegobernador”. Bacileff puede acudir a la octava Verdad peronista como fundamento de sus decisiones y el gobernador mantener bajo su control las posibilidades de “crecimiento político desmesurado” de quienes intenten desplazarlo.
Cuando por cualquier circunstancia un movimiento político queda sin líder una de las consecuencias directas es que, o pierde el gobierno o no puede acceder a él. Así le pasó al peronismo nacional en el 83 y en el 99 y al provincial desde 1991 al 2007. El radicalismo chaqueño padece esa situación desde el 2007 y uno y otro lo sufrieron juntos en 1991. (Acción Chaqueña perdió su líder y el gobierno el mismo día que asumió Rolando Tauguinas). Es por eso que en lo macro los movimientos traten de no perder su apoyo electoral y en lo interno, y es el caso de Capitanich, de reforzar sus fortalezas y minimizar las de sus adversarios (internos y externos).